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miércoles, 16 de mayo de 2012

Re-Evolución


re-Evolución española

REVOLUCIÓN:

  1. f. Cambio violento en las instituciones políticas de una nación:
  2. la revolución francesa,rusa.
  3. P. ext.,inquietud,alboroto:
    se organizó una revolución en la oficina cuando nos comunicaron que iban a subirnos el sueldo.
  4. Cambio importante en el estado o gobierno de las cosas:
    el teléfono móvil ha supuesto una revolución de las comunicaciones.
  5. astron. Giro completo que da un astro en todo el curso de su órbita.
  6. mec. Giro o vuelta completa que da una pieza sobre su eje:
    ¿cuántas revoluciones alcanza el motor de tu coche?

Al igual que canto en su momento Germán Coppini, vocalista de Golpes Bajos, hoy podemos decir más que nunca que son malos tiempos para la lírica. Y no digo esto precisamente por el hachazo que se ha dado en la enseñanza, que es el germen de la cultura de una sociedad, sino porque parece que vivimos en una de las épocas mas grises de la democrácia.

Desgraciadamente no hace falta ser ninguna eminencia en física para descubrir que una vez más la maldita ley de la gravedad hace que toda la porquería generada en las capas altas de esta decadente sociedad se precipite a 9.81 m/s2, aproximadamente. Una vez más los de abajo  acabamos  teniendo que lavar las cacerolas de las pingues festines que se han dado los de arriba.


No puedo hablar de evolución y ver ante mis narices como la educación y la salud en España se va convertir en prácticamente un lujo (o mejor dicho un negociazo para algunos).


Y nos sorprendería descubrir cuanta gente hay que con todo eso aun sigue pensando que iniciativas como las del 15-M son "inoportunas", cuando con un 50% de la juventud en paro lo raro es que no estén de asamblea permanente. Si me lo permitís pienso lo que hace falta es una re-evolución, tenemos que evolucionar ante esta nueva amenaza que supone este neo-liberalismo económico que amedrenta a los gobiernos mientras se dedica a esquilmar nuestros bolsillos; una revisión en prácticamente todos los estamentos tanto políticos como económicos.


Y os aseguro que no es demagogia, no, es una necesidad vital. Recordad que la  teoría de la evolución de Darwin siempre habla de la supervivencia de los más aptos no necesariamente de los más fuertes. Seamos mejores y adaptémonos a estos depredadores, quizás la supervivencia del estilo de vida que conocemos ahora dependa de ello al igual que cuando nuestros antepasados bajaron de los arboles para conquistar la sabana.


Bajemos ahora de nuestra casas, conquistemos la calle y gritemos:


¡¡¡RE-EVOLUCIÓN!!!

martes, 15 de mayo de 2012

Era cierto...

Cartel de la conocida película de los años 80  "Blade Runner"
 Muchas veces he imaginado que tipo de maravillas nos depararía el futuro. Recuerdo que cuando niño si se quería decir que algo era muy moderno o avanzado se le ponía el axioma: "...del siglo 21".
 Por ejemplo: la ropa... del siglo 21, los electrodomésticos... del siglo 21, la casa... del siglo 21,etc, etc,...
Ponías esa coletilla y parecía que estabas hablando de algo como de ciencia-ficción. En las revistas de ciencia se anunciaban avances inimaginables.

 Así que de verdad que tenía tantas esperanzas puestas en la llegada del siglo 21 que cuando vi la película "Blade Runner" me pareció un futuro de lo más creíble y durante muchos años estuve convencido que ciertamente el futuro sería algo muy parecido. Por un lado con toda la tecnología habida y por haber y por otro lado controlados por las multinacionales frías y calculadoras explotando a las personas igual que se explotan los recursos del planeta (en este caso los "recursos humanos").


 Todas esas ideas tan fascinadoras acerca de ese futuro tan prometedor me convirtieron en un apasionado amante de todo lo relacionado con los avances en ciencia o tecnología. Siempre me paraba en los kioscos a leer la portada del "Muy Interesante" y recuerdo como me miraba la gente con cara de asombro cuando les enseñaba la excelencias del lenguaje Basic en el Spectrum (el primer ordenador personal que vi arrancar en el salón de mi casa).


 Sin embargo hoy por hoy me sucede lo contrario me parece que hablo de un sueño cuando veo alucinar  a l@s veinteañer@s con batallitas del tipo: "... no es que no existiese el mando a distancia del televisor sino que sólo había dos canales de televisión, la segunda sólo desde mediodía y por la noche nada el mensaje de rey y ruido blanco", o "...recordáis cuando se hablaba de la política y sobre los políticos y no solamente de hipotecas y despidos o reformas laborales feudales", cuento y no se creen que en la calle el 90% conocía a nuestros dirigentes incluso algunos del extranjero y ahora sólo nos aprendemos los nombres del presidente, del ministro de trabajo y/o el de hacienda". Eso por no mencionar como nos creíamos a pies juntillas todo lo que nos vomitaba desde sus escaños la clase política, algo prácticamente considerado deporte de riesgo en nuestros días.

 Con el paso de los años un poco más mayorcito y mucho más cerca del dichoso año 2000, ¡QUE DECEPCIÓN! empiezas a darte cuenta que ya no les va a dar tiempo a construir las autopistas flotantes, ni a inventar todos esos artilugios, ni los mega-rascacielos con trenes de alta velocidad subiendo y bajando por la fachada. Te das cuenta que por muy kutres que te pareciesen los efectos especiales de las llamadas películas futuristas no tienen nada que ver con lo super-kutre que resulta la realidad; como se suele decir: "la realidad siempre supera a la ficción", hasta en lo kutre.

 Y ahora recien consumida la primera decada de este siglo tengo claro como el agua clara que todavía hay tiempo para decepcionarse un poco más. Hoy veo que vamos encaminados a una sociedad como la de la pelicula "In Time". En un lado del puente los de arriba y en el otro lado los de bajo que trabajan para mantener el status de los de arriba.

 Desde luego nunca llegué a imaginar que viviría en un país en el que se quiere desprestigiar a los que recriminan a nuestros gobernantes lo injustas que son las políticas sociales y económicas, por no hablar de las tramas de corrupción, que se están viendo en los últimos tiempos, por un lado a los sindicatos y por otro al resto de la ciudadanía.

 Hoy he de reconocer tristemente que era cierto, de verdad que el siglo 21 nos ha deparado acontecimientos inimaginables, eso si, más que avances yo les llamaría retrocesos.
Y no es estoy indignado estoy lo siguiente.