Al igual que canto en su momento Germán Coppini, vocalista de Golpes Bajos, hoy podemos decir más que nunca que son malos tiempos para la lírica. Y no digo esto precisamente por el hachazo que se ha dado en la enseñanza, que es el germen de la cultura de una sociedad, sino porque parece que vivimos en una de las épocas mas grises de la democrácia.
Desgraciadamente no hace falta ser ninguna eminencia en física para descubrir que una vez más la maldita ley de la gravedad hace que toda la porquería generada en las capas altas de esta decadente sociedad se precipite a 9.81 m/s2, aproximadamente. Una vez más los de abajo acabamos teniendo que lavar las cacerolas de las pingues festines que se han dado los de arriba.
No puedo hablar de evolución y ver ante mis narices como la educación y la salud en España se va convertir en prácticamente un lujo (o mejor dicho un negociazo para algunos).
Y nos sorprendería descubrir cuanta gente hay que con todo eso aun sigue pensando que iniciativas como las del 15-M son "inoportunas", cuando con un 50% de la juventud en paro lo raro es que no estén de asamblea permanente. Si me lo permitís pienso lo que hace falta es una re-evolución, tenemos que evolucionar ante esta nueva amenaza que supone este neo-liberalismo económico que amedrenta a los gobiernos mientras se dedica a esquilmar nuestros bolsillos; una revisión en prácticamente todos los estamentos tanto políticos como económicos.
Y os aseguro que no es demagogia, no, es una necesidad vital. Recordad que la teoría de la evolución de Darwin siempre habla de la supervivencia de los más aptos no necesariamente de los más fuertes. Seamos mejores y adaptémonos a estos depredadores, quizás la supervivencia del estilo de vida que conocemos ahora dependa de ello al igual que cuando nuestros antepasados bajaron de los arboles para conquistar la sabana.
Bajemos ahora de nuestra casas, conquistemos la calle y gritemos:
No puedo hablar de evolución y ver ante mis narices como la educación y la salud en España se va convertir en prácticamente un lujo (o mejor dicho un negociazo para algunos).
Y nos sorprendería descubrir cuanta gente hay que con todo eso aun sigue pensando que iniciativas como las del 15-M son "inoportunas", cuando con un 50% de la juventud en paro lo raro es que no estén de asamblea permanente. Si me lo permitís pienso lo que hace falta es una re-evolución, tenemos que evolucionar ante esta nueva amenaza que supone este neo-liberalismo económico que amedrenta a los gobiernos mientras se dedica a esquilmar nuestros bolsillos; una revisión en prácticamente todos los estamentos tanto políticos como económicos.
Y os aseguro que no es demagogia, no, es una necesidad vital. Recordad que la teoría de la evolución de Darwin siempre habla de la supervivencia de los más aptos no necesariamente de los más fuertes. Seamos mejores y adaptémonos a estos depredadores, quizás la supervivencia del estilo de vida que conocemos ahora dependa de ello al igual que cuando nuestros antepasados bajaron de los arboles para conquistar la sabana.
Bajemos ahora de nuestra casas, conquistemos la calle y gritemos:
¡¡¡RE-EVOLUCIÓN!!!

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